miércoles, 21 de mayo de 2008


Nunca sufras por amor...

Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando esposa.

Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su belleza y encantos, muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia.

“No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti” le dijo al rey ” puedo hacer algo para demostrarte ese amor”. Esto despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera que sería eso que podía hacer. “Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposa”.

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo “acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi esposa”.

Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio. Empezaron a pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran amor. De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban “por fin tendremos una reina!!”... 90 días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando para ver los progresos de la mujer. “esta mujer es increíble” pensaba para si mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquélla mendiga se convertiría en esposa del rey. Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendrían reina!! ... la pobre mujer estaba muy desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.

Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando apenas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se marchó.

La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad !!Había soportado tanto!!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo ocurrido. Le preguntó: “porqué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?” y ante su asombro ella respondió: “Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento. Esperé todo este tiempo un poco de bondad y consideración que nunca llegaron. Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no MERECE MI AMOR

Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar... aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado(a), quien no sea capaz de dar lo mismo que tu, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega... simplemente... no te merece.

viernes, 9 de mayo de 2008

FOREVER LOVE (X-JAPAN)



Mou hitori de arukenai
Toki no kaze ga tsuyosugite
Ah kizu tsuku koto nante
Nareta hazu dakedo ima wa...

Ah kono mama dakishimete
Nureta mama no kokoro wo
Kawari tsuzukeru kono toki ni
Kawaranai ai ga aru nara

Will you hold my heart
Namida uketomete
Mou kowaresou na All my heart

Forever love Forever dream
Afureru omoi dake ga
Hageshiku setsunaku jikan wo umetsukusu
Oh tell me why

All I see is blue in my heart

Will you stay with me
Kaze ga sugisaru made
Mata afuredasu All my tears

Forever love Forever dream
Kono mama soba ni ite
Yoake ni furueru kokoro wo dakishimete
Oh stay with me

Ah subete ga owareba ii
Owari no nai kono yoru ni
Ah ushinau mono nante
Nanimo nai anata dake

Forever love Forever dream
Kono mama soba ni ite
Yoake ni furueru kokoro wo dakishimete

Ah will you stay with me
Kaze ga sugisaru made
Mou dare yori mo soba ni

Forever love Forever dream
Kore ijou arukenai
Oh tell me why Oh tell me true
Oshiete ikiru imi wo

Forever love Forever dream
Afureru namida no naka
Kagayaku kisetsu ga eien ni kawaru made
Forever love

jueves, 8 de mayo de 2008

Lecciones de las cosas


Me enseñaron las cosas equivocadamente
los que enseñan las cosas:
los padres, el maestro, el sacerdote
pues me dijeron: tienes que ser buena.
Basta ser bueno. Al bueno se le da
un dulce, una medalla, todo el amor, el cielo.

Y ser bueno es muy fácil. Basta abatir los párpados
y no ver y no juzgar lo que hacen
los otros, porque no es de tu incumbencia.

Basta no abrir los labios para no protestar
cuando alguno te empuje porque, o no quiso herirte
o no pudo evitarlo
o Dios está probando el temple de tu alma.

De cualquier modo, pues, cuando te ocurra el mal
hay que aceptarlo, agradecerlo incluso
pero no devolverlo. Y no preguntes
por qué. Porque los buenos
no son inquisitivos.

Y dar. Si tienes una capa córtala
en dos y entrega la mitad al otro
—aunque el otro no sea mas que un coleccionista
de mitades de capa. Eso es asunto suyo
y tu mano derecha debe ignorar... etcétera.

Y recibir con ambas mejillas, eso sí.

No siempre serán golpes.

A veces será el ramo de flores que suscita
fiebre de heno. A veces el marisco
que produce la alergia.
A veces el elogio
que, si no es falso, humilla la raíz
y que, si es falso, ofende. Tú perdona,
que es lo que hacen los buenos.

Obedecía. Se sabe: la obediencia
es la virtud mayor.

Y pasaron los años
y yo era la piedra de tropiezo contra
la que chocaba el distraído o,
si mejor emplazada, punching bag
en el que ejercitaban su destreza los fuertes.

A veces me ponía a hacer "viva la flor"
con mis cartas del naipe y llovía la gracia
indiferentemente sobre mis amigos
y los que eran amigos de mis amigos, es decir
mis enemigos.

Y me senté a esperar la medalla o el dulce
y la sonrisa, el premio, por fin, en este mundo.

Y sólo vi desprecio por mi debilidad,
odio por ser el instrumento
de la maldad ajena.

¿Con qué derecho quería santificarme
utilizando vicios o carencias
de los demás? ¿Por qué yo me elegía
como única elegida
y era el mecanismo como el grano de arena
que paraliza toda función? Y, paralíticos,
los activos, pensaban. Y yo era la causa
eficiente de aquellos pensamientos
y no había para mí sino condenación.
Hasta que comprendí. Y me hice un tornillo
bien aceitado con el cual la máquina
trabaja ya satisfactoriamente.

Un tornillo. No tengo
ningún nombre específico ni ningún atributo
según el cual poder calificarme
como mejor o peor o más o menos útil
que los otros tornillos.

Si tuviera que hacer mi apología
ante alguien (que no hay nadie, que nunca hubo
ningún testigo de lo que acontece)
diría que estuve en mi lugar y que
giré en la dirección correcta y a la velocidad
requerida y con la frecuencia necesaria.
Y que no procuré ni que me remplazaran
antes de tiempo, que me permitieran
seguir cuando me había sido declarada inservible.

Y, antes de terminar, quiero que quede
bien claro que no hice nada de lo que hice
por humildad. ¿Acaso los tornillos
son humildes? ¡Ridículo! Y que, menos aún,
mi conducta se entiende merced a la esperanza.

No, ya hace mucho tiempo que el cielo es un factor
que no entra en mis cálculos.

Conformidad, tal vez. Lo que de ningún modo
en un tornillo, como yo, es un mérito
sino, a lo sumo, es una condición.

lunes, 5 de mayo de 2008

tOdO mE vA sObRe rUeDaS


Odio como me hablas
tu forma de conducir
odio tu corte de cabello
y lo que llegué a sentir

Odio tus espantosas botas
y que me conozcas bien
te odio hasta vomitar
qué bien va a rimar

Odio que sepas pensar
y que me hagas reír
odio que me hagas sufrir
y odio que me hagas llorar

Odio tanto estar sola
que no hayas llamado aún

Pero más odio
que no te pueda odiar
ni aunque estés tan loco
ni siquiera un poco
lo he de intentar



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hAcE TiEmPo
tE dEdIqUé eStE pOeMa

aHoRa tOdO hA cAmBiaDo...

tE aMo ...

y cAdA dÍa mÁs

domingo, 4 de mayo de 2008

EN MI PROPIO INFIERNO

Quisiera deshacerme, en un momento
de todo lo que dije, y no sentía
Demasiado tarde... ya herí tus sentimientos
Amor... ¡Lo siento! ¡¡Sé que es culpa mía!!

No tengo defensa para lo indefendible
Hay palabras que hieren más que cualquier espada
El tiempo que te abandoné, hizo posible
que te alejaras de mi vida sin decirme nada

Me lanzo a la espiral de mi propio infierno
Las llamas envuelven mi cuerpo ensangrentado
Nada se quema ¡Nada! ¡Mi corazón está yermo!
Todo se compone de vacío si no estoy a tu lado.

Me ofreciste el paraíso en el hueco de tus manos
Y te lo agradecí escupiéndote traiciones
Ahora expongo mi vida a las leyes de dioses inhumanos
para que condenen mi alma, en base a mis contradicciones

Sentencia firme. Llegó mi castigo
Pagaré eternamente por los errores que cometí
Clavados en mi cuerpo. Les llevo conmigo
Nunca merecí tus lágrimas, ni el amor que sentías por mi.


wEnO pZ mE gUsTÓ eL pOEmA...
eStA lINdO...

tOi tIZtEEE pErO tOY bIeN...
aMO a mIs aMIgOS
y a tI pINcIpE...

pErO a vEceS...
sÓlO a vEceS

kIsIErA (...)